Colapso de Estructura Metálica en Calpulalpan, Tlaxcala
Un análisis desde la Ingeniería Estructural
ESTRUCTURASCALPULALPAN
Autor: Fernando Flores
5/27/2026

Lo ocurrido en Calpulalpan, Tlaxcala —aunque es un fenómeno que puede repetirse en cualquier punto del país— nos obliga a no perder de vista que debemos revisar con rigor las Normas Técnicas Complementarias (NTC) sobre Criterios y Acciones para el Diseño Estructural de las Edificaciones.
Específicamente, el apartado sobre Cargas por Granizo. Las NTC no son una sugerencia; son un requisito de seguridad ineludible:
La carga de granizo como acción accidental: Las normas establecen que, en el fondo de valles de techos inclinados o superficies con potencial de estancamiento, se debe considerar una carga debida al granizo (mínimo de 30 kg/m² de proyección horizontal, o según el cálculo de acumulación esperado).
El factor de estancamiento: Muchas estructuras colapsan no por el peso inicial, sino por el efecto de ensamble entre la acumulación de granizo y el agua de lluvia. Si el sistema de drenaje pluvial se obstruye o es insuficiente, la carga se multiplica exponencialmente, transformando una cubierta ligera en una trampa de carga viva no considerada.
El mantenimiento como parte del diseño: Una estructura diseñada correctamente puede fallar si la configuración de los bajantes pluviales no permite el desalojo rápido en condiciones extremas. El diseño debe contemplar la redundancia: ¿qué sucede si el drenaje se tapa parcialmente?


Estructura "low-cost" o riesgo estructural?
La brecha entre el costo inicial y la seguridad a largo plazo se hace evidente en estos desastres. Las empresas que priorizan únicamente el margen operativo a menudo descuidan:
La rigidez transversal de los marcos: Ante una carga puntual masiva, la deformación de la cubierta puede provocar el pandeo lateral-torsional de los elementos principales.
La capacidad de desalojo: En zonas propensas a granizadas, la pendiente y la disposición de las techumbres no pueden ser decisiones meramente estéticas o económicas.
La memoria de cálculo: Diseñar bajo mínimos normativos es un error cuando el cambio climático está alterando drásticamente las intensidades de precipitación.


Nuestra profesión radica precisamente en tomar en cuenta todos estos factores y cuestionar el "así siempre se ha hecho". Un aliado técnico es aquel que sabe que la resiliencia de una nave industrial o comercial depende de su capacidad para absorber eventos accidentales sin colapsar. La tecnología nos entrega modelos, pero nuestra experiencia nos dicta dónde colocar los factores de seguridad que separan un edificio funcional de una pérdida total.
El diseño estructural es, ante todo, un compromiso con la seguridad pública. No permitamos que la optimización de costos sacrifique la integridad física de las personas.
¿Estamos realmente diseñando para las condiciones climáticas actuales o seguimos usando parámetros de hace cuatro o cinco décadas? o quizá la pregunta final sería . . . .
¿Estamos omitiendo en la construcción al personal capacitado para hacer las edificaciones de acuerdo a las normas?
