Fallas activas bajo nuestros pies

La física detrás de los microsismos locales

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FFM

9/14/20264 min read

En los últimos años, un fenómeno ha alterado la percepción sísmica tradicional de los habitantes de la Ciudad de México: movimientos telúricos de sacudida seca, vertical, precedidos por un estruendo subterráneo y con una ausencia total de alerta sísmica previa. Son los denominados microsismos locales.

Lejos de tratarse de anomalías místicas o efectos del "fin del mundo", estos eventos responden a la reactivación de fallas geológicas corticales someras que atraviesan directamente el suelo que habitamos.

1. El marco geodinámico: Una cuenca fracturada y activa

La cuenca de México no es un bloque de roca pasivo. Está ubicada en el cinturón volcánico transmexicano (Faja Volcánica Transmexicana), una provincia tectónica deformada activamente por esfuerzos de tensión y distensión cortical.

Bajo los sedimentos arcillosos y los depósitos de tobas volcánicas existe un entramado de fallas normales y de desgarre:

  • Falla de Mixhuca: Históricamente documentada en la zona centro-oriente.

  • Falla de Santa Fe: En la franja poniente de barrancas y lomas.

  • Sistema de fallas Plateros–Mixcoac y Barranca del Muerto: Mapeadas con mayor detalle recientemente en alcaldías como Benito Juárez y Álvaro Obregón.

  • Fallas del flanco de la Sierra de las Cruces y Chichinautzin: Asociadas al ajuste isostático y volcánico del valle.

A esta condición tectónica natural se suma un motor antropogénico innegable: la sobreexplotación del acuífero profundo. La extracción de agua genera gradientes de subsidencia diferencial (hundimientos acumulados) que redistribuyen el estado de esfuerzos efectivos en el suelo, reactivando fallas geológicas preexistentes.

2. Magnitud baja vs. Aceleración local extrema

Suele generarse confusión cuando el Servicio Sismológico Nacional (SSN) reporta una magnitud de Mw 2.5 a 3.2, mientras que los vecinos del epicentro describen un sacudón violento y alarmante.

La paradoja se resuelve entendiendo la profundidad focal y la atenuación geométrica:

  • Sismos costeros (Guerrero, Michoacán): Se originan a más de 300 km de distancia y 15 a 25 km de profundidad. La energía liberada es inmensa (ej. Mw 7.5), pero se reparte en una esfera de volumen kilométrica gigantesca.

  • Microsismos locales: Ocurren a profundidades hipocentrales someras: de 1 a escasos 3 km bajo el nivel de banqueta.

---------- Fallas locales en la CDMX

Aceleración en superficie α

E

R

n

0

Al ser la distancia hipocentral (R) prácticamente inmediata (cero horizontal y 1 km vertical), la atenuación es nula.

Aunque la energía total liberada (E0) sea modesta, la aceleración pico del terreno (PGA, por sus siglas en inglés) en el área epicentral inmediata (un radio de 500 a 1,500 metros) puede registrar picos transitorios muy elevados, acompañados por ondas acústicas de alta frecuencia que se escuchan como un "trueno subterráneo".

3. ¿Por qué el SASMEX nunca suena cuando un sismo con epicentro en la CDMX sucede?

La queja recurrente de la ciudadanía ante un microsismo es: "¿Por qué no sonó la alerta sísmica?".

La explicación técnica radica en la física de propagación de ondas elásticas y la arquitectura del sistema:

  • El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) opera detectando las ondas primarias (P) en sensores instalados cerca de la costa del Pacífico o en zonas de subducción/intraplaca intermedia, transmitiendo la señal de radio a la CDMX más rápido de lo que viajan las ondas destructivas (S y superficiales).

  • En un sismo local, el hipocentro está directamente debajo de los sensores urbanos y de los propios usuarios. El tiempo de viaje de la onda S desde 1.5 km de profundidad hasta la superficie es de menos de medio segundo:

t ≈

h

Vs

≈

1,500 m

3,000 m/s

≈

0.5 segundos

No existe ventana de tiempo físico ni margen computacional para procesar, disparar y alertar. En un evento local, la alerta es el movimiento mismo.

4. Vulnerabilidad estructural: ¿Qué tipologías resienten el microsismo?

A diferencia de los sismos de subducción (que amplifican ondas largas y ponen en riesgo edificios altos en la zona de lago), los microsismos locales tienen un espectro cargado de muy altas frecuencias (T < 0.2s) y sacudida vertical significativa.

  • Edificios medianos y altos (6 a 20+ niveles): Tienen periodos propios largos (Te > 0.6s). Para ellos, el microsismo es prácticamente un pulso breve que sus sistemas estructurales elásticos disipan con holgura.

  • Estructuras bajas y rígidas (casas de 1 a 3 niveles, mampostería no confinada): Al tener periodos naturales muy cortos (Te aprox 0.1 - 0.2s), entran en mayor sintonía con las altas frecuencias locales.

  • Efecto de grieta en superficie: El mayor riesgo no proviene del colapso inercial masivo por vibración, sino del desplazamiento cinemático de la falla: si una construcción se despalanca directamente sobre la traza de la ruptura, sufrirá distorsiones diferenciales en cimientos y muros de carga por corte del terreno.

Reflexión geotécnica

El monitoreo sísmico actual de la CDMX mediante redes acelerográficas densas (como las del Instituto de Ingeniería de la UNAM y el CIRES) ha permitido visibilizar lo que siempre estuvo ahí: una cuenca geológicamente viva que continúa acomodándose.

La mitigación de riesgos ante fallas locales no se resuelve con pánico, sino con geotecnia de precisión, restricción de desplantes sobre trazas activas conocidas y control en la calidad de la mampostería confinada.

🔴 Sismos registrados en la CDMX por el Servicio Sismológico Nacional