La dinámica del Dato Sísmico

¿Porqué se hacen ajustes en las magnitudes sísmicas? La importancia de la revisión de la magnitud y la calidad de la información

SISMO

Fernando Flores M

6/3/2026

No es raro observar que un evento sísmico sea reportado inicialmente con una magnitud y, minutos u horas después, sea ajustado por agencias como el Servicio Sismológico Nacional u el USGS.

Este fenómeno, lejos de ser un error, es un proceso riguroso de refinamiento de datos necesario para comprender la energía real liberada.

1. La arquitectura del cálculo: De la detección al modelo

Los primeros reportes sísmicos son automáticos y se basan en una red limitada de estaciones cercanas. Este "dato en bruto" prioriza la velocidad de la información. No obstante, la magnitud de momento (Mw) es una medida física compleja que requiere procesar ondas registradas a mayores distancias para ser precisa.

El cálculo del momento sísmico (M0) sigue la relación física:

M0 = U . A . d

Donde la exactitud de los parámetros de:

Rigidez de la roca (U)

Área de falla (A)

Desplazamiento (d)

Esto solo se logra cuando los sismólogos integran los sismogramas de una red global.

2. La naturaleza logarítmica y su impacto en el diseño

Como profesionales, debemos recordar que la escala de magnitud no es lineal. Un ajuste, por ejemplo, de M4.3 a M5.2, no es un incremento marginal. Debido a la naturaleza logarítmica de la escala, un aumento de 0.9 puntos implica una diferencia de energía liberada de aproximadamente 32 veces.

Las causas más comunes son:

  • Profundidad inicialmente mal estimada.

  • Pocas estaciones disponibles al principio.

  • Geometría compleja de la falla.

  • Saturación o recorte de señales cercanas.

  • Algoritmos automáticos que usan solo los primeros segundos del registro.

3. ¿Cuándo se considera definitiva la magnitud?

Depende del organismo, pero normalmente:

  • Primer valor: segundos a minutos.

  • Revisión automática: minutos a horas.

  • Revisión por expertos: horas a días.

  • Catálogo final: días o semanas después.

Por eso en bases de datos como las del Servicio Sismológico Nacional o el  USGS es común encontrar la etiqueta “Revisado”.

En resumen: la magnitud no cambia físicamente después del sismo. Lo que cambia es nuestra estimación conforme llegan más registros sísmicos y se refinan los modelos matemáticos que describen el evento. Un ajuste de 4.3 a 5.2 es poco frecuente, pero científicamente plausible cuando la solución inicial se calculó con información limitada.