Lecciones de un colapso por sismo 7.8Mw en Filipinas
Comentarios estructural del derrumbe en General Santos, Filipinas el 07 de Junio 2026
SISMO
Fernando Flores
6/8/2026


El reciente sismo de M7.8 en la región de Mindanao, Filipinas, nos ha dejado imágenes desoladoras, pero también lecciones críticas para los Arquitectos a los cuales nos gustan las estructuras y a la misma ingeniería estructural.
Al observar el edificio afectado en General Santos, es evidente que no estamos ante un evento de "mala suerte", sino ante una combinación de factores de vulnerabilidad que las Normas Técnicas Complementarias buscan prevenir activamente en México.
Como profesionales, es nuestro deber identificar estas fallas para que la prevención sea la base de nuestras futuras edificaciones.
Factores Críticos que determinaron el colapso:
1. Planta Baja Débil
Este es, quizás, el punto más crítico. La planta baja presentaba una altura mayor y una menor rigidez lateral comparada con los niveles superiores. Al ser la zona que debe absorber las mayores fuerzas de corte durante un sismo, la falta de muros de rigidez o columnas robustas provocó que el edificio perdiera su capacidad de soporte vertical, derivando en un colapso total de tipo "panqueque".
2. Edificación en Esquina (Efecto de Torsión)
Las estructuras en esquina son inherentemente susceptibles a la torsión. Durante un movimiento sísmico, la diferencia de rigidez entre las fachadas que dan a la calle y las paredes internas genera un giro en la planta del edificio. Esta rotación adicional sobrecarga los elementos estructurales perimetrales, superando su capacidad de diseño.
3. Grandes Volados (Cantilever)
Los volados excesivos sin un diseño de contrapeso y refuerzo adecuado son vulnerables a las fuerzas verticales y de torsión. Estos elementos actúan como "palancas" que, durante un sismo, inducen momentos flectores críticos en las columnas de soporte, acelerando su falla ante fuerzas laterales.
4. Planta Irregular
La geometría irregular (ya sea en planta o en alzado) es enemiga de la distribución uniforme de esfuerzos. La falta de continuidad en la trayectoria de las cargas impide que la energía sísmica se disipe eficientemente. En el caso analizado, la irregularidad probablemente causó una concentración de esfuerzos en puntos específicos de la estructura, provocando que la falla iniciara de forma súbita y localizada.
Como arquitectos, solemos buscar la apertura y la libertad espacial, pero nuestro compromiso principal es con la seguridad. La normativa sísmica no es un límite a la creatividad, sino la base fundamental que permite que un edificio sea habitable y, ante todo, seguro.
Es momento de que la coordinación interdisciplinaria entre arquitectura e ingeniería sea más estrecha que nunca. La seguridad estructural empieza en la mesa de diseño.

