Reglamento de Construcción de Venezuela
Un Análisis Comparativo
SISMOPERSONALESTRUCTURASARQUITECTURA
Fernando Flores M
6/25/20264 min read


Venezuela sí tiene un reglamento técnico de construcción sismorresistente. A nivel nacional, las normativas de construcción son reguladas por las Normas COVENIN (Comisión Venezolana de Normas Industriales) junto con FUNVISIS (Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas).
Las fechas clave de actualización de su reglamento de sismorresistencia son las siguientes:
Norma COVENIN 1756-98 (Revisada en 2001) - "Edificaciones Sismorresistentes": Esta fue la norma oficial que rigió de forma obligatoria el diseño estructural en el país durante casi dos décadas. Sustituyó a las versiones más antiguas de los años 80 (1756-80 y 1756-82).
Norma COVENIN 1756-1:2019 (2da Revisión) - "Construcciones Sismorresistentes. Parte 1: Requisitos": Es la actualización técnica integral más reciente. Aunque sus borradores y discusiones públicas comenzaron a circular formalmente entre 2018 y 2019 —con procesos de homologación administrativa y publicación que se extendieron hasta años posteriores—, esta versión reemplaza por completo a la del 2001.
Cambios principales en su última actualización
Este marco normativo de última generación incorporó criterios modernos que si estás en el mundo de la construcción sea Ingeniería o Arquitectura, seguro te resultarán muy familiares en el análisis estructural:
Mapas de amenaza sísmica probabilística más precisos:
Modificaron la obtención de espectros de diseño. En lugar de usar únicamente la aceleración pico del terreno (Ao) como en la norma del 2001, la versión moderna define la amenaza mediante tres parámetros en mapas con curvas de isoaceleraciones e isoperíodos.
Factores de desempeño y control:
Añade un castigo o consideración mucho más estricta a factores como la redundancia estructural, los efectos de irregularidad y la sobrerresistencia.
Interacción de elementos no estructurales:
Se incluyó un tratamiento obligatorio para evaluar el efecto de los tabiques y paredes de relleno (mampostería) sobre el comportamiento global de los pórticos ante cargas laterales.
Resumen del desfase
Diseñar en Venezuela en el año 2001 con la norma vigente equivalía a diseñar en Estados Unidos a finales de los 80. Este desfase de casi dos décadas en la estimación de espectros y demandas de diseño es la razón por la cual la nueva normativa (COVENIN 1756:2019) incrementó drásticamente el peso sísmico de cálculo (en promedio un 54% más de exigencia estructural) para tratar de nivelarse con los estándares internacionales modernos como el ASCE 7 o el IBC actual.


Análisis Comparativo
Haciendo un análisis comparativo técnico con lo que se aplicaba en México (RCDF / NTC) y Estados Unidos (UBC / IBC) en el año 2001, la norma venezolana COVENIN 1756:2001 tenía un retraso conceptual y metodológico estimado de entre 10 y 15 años.
Aunque en su momento fue un avance para Venezuela porque corrigió vacíos de los años 80, internacionalmente se quedó rezagada debido a que se basó en metodologías que las potencias de la ingeniería sísmica ya estaban abandonando.
Estos son algunos de los puntos críticos donde se hacía evidente esa brecha técnica:
1. El rezago en la Filosofía de Diseño: Espectros y Fuerza Lateral
COVENIN 2001:
Mantuvo un enfoque rígidamente estático y lineal, fuertemente influenciado por el viejo código norteamericano Uniform Building Code de 1988 (UBC-88). Definía la amenaza sísmica de forma muy simplificada mediante una aceleración pico del terreno ($A_o$) fija por zonas estructurales.
Estados Unidos:
Para el año 2000, EE. UU. dio un salto cuántico al unificar sus códigos en el IBC 2000 (International Building Code). Este introdujo los mapas de ordenadas espectrales con base probabilística (aceleraciones para períodos cortos de 0.2s y de 1.0s) y comenzó a migrar con fuerza hacia el Diseño por Desempeño.
México:
Tras el desastre de 1985, México revolucionó sus normas en el RCDF-1987. Para cuando Venezuela publicó su norma en 2001, México ya estaba cocinando las históricas NTC-2004, las cuales ya integraban factores de ductilidad del espectro mucho más dinámicos, dependientes del período y con un fuerte enfoque en las condiciones del suelo de la cuenca (zonas de transición, lagunas, etc.).
2. Factores de Reducción de Respuesta (R vs Q)
COVENIN 2001:
Utilizaba un único factor de reducción de respuesta sismorresistente (R) muy alto y plano, asignado de forma genérica según el material y tipo de pórtico.
México y USA:
Ya penalizaban este factor severamente. En las normas mexicanas, el factor de comportamiento sísmico (Q) ya se castigaba matemáticamente multiplicándolo por factores de regularidad y redundancia estructural de manera mucho más estricta. COVENIN apenas metió tímidos criterios de excentricidad accidental en su revisión del 2001.
3. Grandes ausencias estructurales de la época
La norma COVENIN de 2001 dejó en el limbo legal tecnologías que ya eran el estándar de diseño avanzado en México y EE. UU. a finales de los 90:
No incluía lineamientos explícitos para aislamiento sísmico de base ni sistemas de disipación pasiva de energía (mientras que en EE. UU. el FEMA y el UBC-97 ya los normaban al detalle).
No evaluaba con rigor la interacción suelo-estructura (ISE) profunda ni los efectos de mampostería confinada / rellenos no estructurales en el comportamiento de pórticos, algo en lo que la ingeniería mexicana siempre fue pionera debido a la naturaleza del suelo blando de la CDMX.




